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Por: Redacción salud - El Espectador

La Asociación Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) advirtió que esta enfermedad se convertirá en la principal causa de mortalidad en los próximos años.

Uno de los comentarios que más llamó la atención durante el Día Mundial de la Investigación en Cáncer,  24 de septiembre, fue la advertencia hecha por la agencia especial de la OMS sobre esta enfermedad. La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer(IARC) previno que, en los próximos años, 13 millones de personas morirán por dicha causa. (Lea: ¿Cuánto cuesta un cáncer?)

El anuncio fue más allá. De acuerdo con la agencia, el panorama para 2030 es desolador: cada dos segundos una persona morirá de cáncer en el mundo. Mientras que, cada segundo y medio, se producirá un nuevo diagnóstico dentro de los sistemas de salud. Tanto que, la cuenta superaría los 21,6 pacientes a nivel global. 

El futuro en Colombia no luce prometedor. De acuerdo con el Ministerio de Salud, las cifras de mortalidad del año 2010 revelaron que los  tumores malignos del estómago fueron la principal causa de muerte en los hombres (2.796). Luego los diagnósticos más comunes son próstata, pulmón, colón y recto. 

 

Para las mujeres, los riesgos están priorizados en cáncer de mama (2.381), estómago, pulmón, colon y recto. De hecho, la primera localización le quita la vida a un promedio de 8.6000 mujeres cada año por cáncer de seno según datos recientes del laboratorio Synlab y el Ministerio de Salud.

Por: EFE  24 de marzo 2017 , 05:59 p.m.

El cáncer de cuello uterines la primera causa de muerte en mujeres en Colombia y el segundo más frecuente entre la población femenina después del de mama, informó este viernes la Liga Contra el Cáncer Seccional Bogotá.

 

Entre 2007 y 2011 se estimó en Colombia una incidencia de cáncer de cuello uterino de 18,7 por cada 100.000 mujeres, indicó la Liga Contra el Cáncer en un comunicado difundido con motivo de la celebración, este sábado 25 de marzo, del día mundial de la prevención de esta enfermedad. 

(Lea también: 'Vacuna del papiloma debe ser para todas las niñas': Procuraduría')

Los departamentos con una incidencia por encima de 28 por cada 100.000 mujeres son Meta (47), Tolima (40), Arauca (38) y Quindío (37), mientras la más baja se encuentran en Bogotá, con 22, Boyacá (20) y San Andrés y Providencia (16). 

El cáncer de cuello uterino es el cuarto tipo de cáncer más frecuente en el mundo, detalló la Guía de Práctica Clínica realizada por el Ministerio de Salud y Protección Social. 

Cerca del 85 % de las mujeres que padece la enfermedad pertenece a regiones de bajos y medianos ingresos, añade el documento. 

La Liga Contra el Cáncer recomienda que las mujeres con una vida sexual activa se realicen la detección del Virus del Papiloma Humano (VPH). 

Por: Redacción salud - El Espectador

Estudio publicado en “Cancer, Epidemiology, Biomarkers and Prevention” advierte que mujeres que han tenido VPH tienen hasta tres veces más probabilidad de sufrir cáncer anal, de vulva y vaginal.

El virus del papiloma humano (VPH) podría estar relacionado con otros tipos de cáncer más allá del conocido cáncer cervical. Por lo menos, a esta conclusión llegó un estudio publicado en la revista Cancer, Epidemiology Biomarkers and Prevention, en el que se analizaron los datos de 3 millones de mujeres recolectados durante 34 años en Dinamarca.

Hasta ahora era bien conocido que el VPH podía desatar ciertas infecciones genitales que, a su vez, causaban alteraciones en las células superficiales del cuello uterino de las mujeres, incluso llevando a desarrollar cáncer. Estas lesiones, conocidas como displasias, están clasificadas en tres grados dependiendo de su gravedad. Los expertos ya estaban familiarizados con la idea de que las personas que tenían las lesiones más difíciles de tratar, las del tercer nivel, tenían mayor probabilidad de sufrir cáncer anogenital, una patología que acobija distintos tipos de cáncer como el anal, el de vulva y el vaginal.

Las mujeres con lesiones de nivel dos, por ejemplo, tienen 2.9 más probabilidad de desarrollar cáncer anal

Sin embargo, según los datos recolectados por los investigadores a partir de los registros que tenía el Registro de Cáncer Danés y el Banco de Datos Patológicos Danés, las mujeres que sufren tanto de displasias de nivel dos como de nivel tres tienen más riesgo de desarrollar distintos tipos de cáncer que las que nunca han tenido esta historia clínica.

Las mujeres con lesiones de nivel dos, por ejemplo, tienen 2.9 más probabilidad de desarrollar cáncer anal, 2.5 veces más probabilidad de sufrir cáncer de vulva y hasta 8.1 más de probabilidades de ser diagnosticadas con cáncer vaginal. Cifras que se duplican para las mujeres que tienen displasias de tercer nivel. “El riesgo de cáncer fue mayor el primer año después de que las mujeres fueran diagnosticadas con VPH, pero la investigación encontró que este riesgo persiste durante 25 años o más”, explica el portal Medical Daily.

 

Por:  SALUD Y MEDICINA (saludymedicina.org) 

Según un estudio realizado por las investigadoras Lina Badimon y Teresa Padró, del Institut Català de Ciències Cardiovasculars (ICCC), un análisis de sangre podría medir el nivel de microvesículas en el plasma y ayudar, en este sentido, a predecir un infarto con tres años de antelación.

Dicho avance, que bien parece ciencia ficción, ha sido presentado recientemente en el Congreso Europeo de Cardiología celebrado en Barcelona.

Estudio

La investigación demuestra que unos niveles elevados de microvesículas circulantes se asocian con un mayor riesgo de infarto, independientemente de los niveles de colesterol del paciente. Las microvesículas circulantes son como pequeñas partículas que derivan de las células y que se desplazan por la sangre y pueden provenir tanto de células activadas como de células que están entrando en proceso de necrosis, es decir, de muerte. “Todas las células liberan estas microvesículas en cantidades bajas, pero cuando estas aumentan hemos visto que coincide con situaciones patológicas, como trastornos aterotrombóticos o la hipercolesterolemia familiar”, apunta la investigadora Teresa Padró. Asimismo, según la investigación, es posible identificar el origen de las microvesículas en función de sus componentes moleculares (proteínas, RNAs, microRNA, etc). “Podemos saber si una microvesícula proviene de una plaqueta, de una célula blanca o del endotelio, por ejemplo, gracias a la presencia de unos marcadores especiales que llevan en la superficie proveniente de la célula madre que las originó y, por tanto, ello nos da información sobre la enfermedad del paciente”, añade Padró.

La investigación se realizó sobre 143 pacientes con diagnóstico genético de hipercolesterolemia y con un alto riesgo cardiovascular.